
Rodri Hernández ha vuelto. Y no es un regreso cualquiera. Es el de un futbolista que hace jugar mejor a todos, el de una pieza imprescindible que el Manchester City llevaba demasiado tiempo echando de menos y el de un líder silencioso que ha superado el tramo más duro de su carrera. Tras meses marcados por las lesiones, la espera y el trabajo invisible, Rodri vuelve a sentirse futbolista. Vuelve completo y más fuerte que nunca.
Rodri cambió el partido. Demostró en 45 minutos que en su posición es el mejor
Pep Guardiola
El centrocampista español ha dejado atrás un periodo especialmente complicado, encadenando problemas físicos que apenas le permitieron disputar 415 minutos en ocho partidos esta temporada. Sus últimos minutos antes del parón llegaron el pasado 2 de noviembre y, desde entonces, el proceso fue largo y exigente. Primero volvió a una convocatoria frente al Nottingham Forest, en la victoria por 1-2, aunque sin llegar a disputar minutos. Fue un aviso. La señal de que el final del túnel estaba cerca.
Director de todo
La confirmación llegó ante el Sunderland. Guardiola decidió darle entrada tras el descanso en lugar de Nico González, que ha completado grandes partidos, y, en apenas 45 minutos, Rodri volvió a mandar. A ordenar, a dar sentido al juego y a ofrecer soluciones cuando el equipo más lo necesitaba. Sin ritmo competitivo, sin continuidad, pero con una jerarquía intacta.
Guardiola: “Rodri es insustituible en muchas cosas”
Pep Guardiola no dudó en señalarlo como el mejor del segundo tiempo, dejando claro hasta qué punto su ausencia había condicionado al equipo. “Rodri cambió el partido. Demostró en 45 minutos que en su posición es el mejor. En la salida de balón sufrimos y con Rodri sufrimos menos. Rompió líneas, fuimos más fluidos, nos movimos mejor… Lo echábamos de menos. Nos hace un mejor equipo“, explicó el técnico catalán.
Los números reforzaron esa sensación inmediata de control. Rodri lideró el partido en pases completados (52), pases en campo contrario (28) y acciones para romper líneas (7). Fue el director absoluto del juego desde el primer contacto con el balón. El City respiró… aunque no logró pasar del empate. Y lo hizo porque su eje volvió a estar en el sitio de siempre.
Un final de temporada clave… y el Madrid
A partir de ahora, el plan es claro: prudencia, gestión de minutos y crecimiento progresivo. Guardiola insiste en la necesidad de cuidar al jugador tras una lesión muy larga, pero la realidad es que Rodri ya ha dado el paso más importante. Está recuperado. Física y mentalmente. Ha vuelto con confianza, seguridad y sin miedo.
Una noticia que no solo celebra el Manchester City. También la selección española. Rodri es una pieza capital en el esquema de Luis de la Fuente, el futbolista que equilibra, ordena y da sentido a todo. Su recuperación total llega en el momento justo, con el Mundial en el horizonte y con España necesitando a su mediocentro en plenitud. Rodri ha vuelto. Y cuando Rodri está bien, todo encaja. Para el City. Para España. Para el fútbol.
Además, no hay que olvidar que Rodri Hernández entrará el próximo verano en su último año de contrato con el Manchester City, y eso es algo que el Real Madrid tratará de aprovechar para hacerse con sus servicios. Un terreno bien conocido por el club blanco… y dónde suele aparecer para pesar y abaratar costes. De llegar a esta situación sin haber firmado una esperada renovación, el conjunto inglés se vería obligado a tener que plantearse un posible traspaso porque si no correría el riesgo de perderlo gratis solo un año después.




