Badosa regresa a Australia con un objetivo extremo: aguantar hasta el final

Paula Badosa regresa al Open de Australia con la serenidad de quien ha aprendido a escuchar a su cuerpo, pero sin renunciar a la grandeza. La catalana vuelve a Melbourne, escenario de su mejor recuerdo reciente, tras meses marcados por la lesión y la incertidumbre. Australia fue, hace un año, el punto de inflexión que la devolvió a la élite.
La tenista de Begur reconoce en una entrevista exclusiva, que ofreció al diario Marca, que llega sin expectativas desmedidas, aunque con sensaciones positivas. “De momento, mi cuerpo está respondiendo bien”, explicó antes de su estreno, subrayando que lo más importante era comprobar cómo aguantaba en partidos largos. La espalda, su talón de Aquiles, por ahora no lanza señales de alarma.
Pese a defender las semifinales logradas en la pasada edición, Badosa no siente una presión añadida. “Una vez pase el Open de Australia no tengo nada que defender el resto del año”, recordó con lucidez. El calendario le ofrece margen para reconstruirse, crecer y volver a competir al máximo nivel cuando llegue el momento clave.
El objetivo, sin embargo, no cambia. Badosa no esquiva la palabra que define a las grandes campeonas. “Ganar un Grand Slam siempre es el objetivo”, afirmó con naturalidad, convencida de que su techo sigue intacto. “Creo que la única cosa que me parará serán las lesiones”, añadió, consciente de su propia fragilidad.
En un circuito dominado por figuras como Aryna Sabalenka, a la que reconoce como la referencia actual, Badosa se apoya en su identidad y en su historia. Australia vuelve a ser su punto de partida. Sin promesas, sin fuegos artificiales, pero con la convicción de que, mientras el cuerpo aguante, el sueño sigue vivo. @mundiario




