La obsesión de Rafa Jódar en Roland Garros: “Ahí no se sienta nadie”

Rafa Jódar, preparador físico de carrera, padre y entrenador del cuartofinalista español de Roland Garros, llama mucho la atención. Es una figura de cera, que gesticula y sufre en silencio, aunque siempre está atento al consejo o la directriz que precise su hijo. “Somos uno, es mi entrenador y mi mánager, y así va a seguir este año”, significa el tenista.
Es la cruzada de los Jódar. El jugador para el partido, si alguien invade el palco técnico. No quiere a nadie al lado de su progenitor. Esquiva si se trata de una superstición, una manía o una necesidad. Como mucho habla de “rutina”. Pero se ha mostrado inflexibe con el tema en Roland Garros.
“El box es para la gente de mi equipo, y mi equipo somos mi padre y yo. Entiendo que sean personas que seguramente no se hayan dado cuenta de que se pueden sentar ahí, pero se les recuerda que se sienten en sus plazas. No son parte de mi equipo, no se pueden sentar ahí”, significa seguro el deportista.
Aunque hay instantes de tensión, propios de la competición, Rafa Jódar hijo siente que “tenemos una buena conexión. Nos conocemos muy bien, Él me intenta ayudar cuando ve que las cosas no van muy bien o ve cosas que yo no veo. Las personas que están fuera ven muchas cosas que cuando estás jugando no lo aprecias porque no puedes estar a mil cosas”. Y confía ciegamente en su padre, en el que más.
“Se lo agradezco, porque ha estado conmigo en todos los torneos este año. Sé que es difícil porque yo lo estoy viviendo. Viajar y estar en un lugar cada semana es complicado, pero él lo lleva bien y tenemos una conexión muy buena”, insiste.
El nº 29 mundial ha recibido la visita de amigos, algunos de sus tiempos en la universidad de Virginia. “Me dan unas entradas, ellos quieren venir y yo estoy encantado que lo hagan”, señala. Aunque no está para distracciones, se centra mucho en el tenis.
Relajarse con ‘La casa de papel’
“Durante el torneo es más complicado ir a ver algún sitio o dar algún paseo. Es del hotel al club y del club al hotel. A mí personalmente cuando empieza el torneo me gusta estar relajado en el hotel, uando tengo una hora o dos horas cuando llego después del partido. Incluso si no he jugado me gusta estar en el hotel relajado, hablando con mis amigos por teléfono, viendo alguna serie o lo que sea”, relata.
Ha acabado una temporada de ‘La casa de papel’, ha iniciado otra. “El personaje del profesor me parece bueno”, dice con timidez. No se siente cómodo hablando de lo personal, aun siendo consciente de que el tenis no sólo se reduce a lo que pasa en una pista.




