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Betis – Valencia: Que la fiesta verdiblanca nunca termine en la Cartuja

El Betis, con mucho sudor, sangre y bastante sufrimiento, sigue vivo en tres competiciones. Pocos pueden decir lo mismo. Un mérito terrible de Manuel Pellegrini y sus hombres mirando los problemas que han ido sorteando por este camino que siempre tiene en el mes de enero un espacio para los lamentos y las dudas. El arranque del año parece que supone volver a poner en cuestión los principios que han llevado a la casa verdiblanca a vivir sus mejores años de largo en la élite. Esa ahora resentida regularidad es la que provoca que el equipo esté en octavos de final de una competición europea como si tal cosa; que se juegue el próximo jueves el pase a las semifinales de la Copa del Rey como si fuera lo más natural del mundo; y que en Liga siga firmando esos números que lo han llevado a representar a la noble patria por los estadios del viejo Continente. Eso es el Betis de ahora.

Es normal, igualmente, que el nivel de exigencia haya subido varios escalones y que los resbalones por culpa del figurado hielo cuando toca rendir visita a esos campos del Norte tan incómodos en invierno, como Mendizorroza, provoquen coscorrones que hacen más daño del que parece. Porque un mal día lo tiene cualquiera, pero repetir una y otra vez sensaciones extrañas en un grupo de nivel como la desidia, termina por erosionar parte de ese camino inmaculado que lleva el Betis. Despistes en campos y antes rivales que se juegan la vida por no descender. Sin concentración no hay milagro que valga. Pasar de aplastar, pese a las bajas, al Villarreal en tu estadio para salir con cara de frío y sin ganas en Vitoria es lo que enfada. Y mucho.

  • Betis:
    Pau López; Aitor Ruibal, Bartra, Valentín, Ricardo; Altimira, Deossa; Antony, Fornals, Abde; y Chimy.
  • Valencia:
    Dimitrievski; Foulquier, Cömert, Copete, Jesús Vázquez; Rioja, Pepelu, Ugrinic, Danjuma; Lucas Beltrán y Hugo Duro.
  • Árbitro:
    Sánchez Martínez
  • Estadio:
    La Cartuja (16.15). Movistar

Visita el estadio de la Cartuja un Valencia medio renacido pero metido igualmente en problemas en la clasificación. Parece que el mercado invernal le ha sentado bastante bien, incorporando jugadores a los que hace bien poco no podía acceder. Será interesante ver cómo recibe el bético a Guido Rodríguez de darle Corberán la oportunidad de jugar algunos minutos. Otro de esos adversarios a los que el Betis debería someter por la diferencia de nivel, pero a los que por un asunto u otro no termina de enganchar como conviene. Porque a decir verdad, el conjunto dirigido por Pellegrini va muy justo de fuerzas. Las continuas lesiones, ahora más agravadas en hombres importantes, han provocado que faros y hombres indiscutibles como Antony o Fornals hayan llegado a este momento del curso con la gasolina justita, esperando que alguien les haga un pequeño relevo. No hay tiempo para descansar. La competición ha alcanzado un grado de relevancia que cada encuentro es vital. No se pueden perder puntos en Liga. En Europa comenzarán las eliminatorias en marzo. Al menos se ha evitado dos jueves por febrero, donde deberá aprovechar para que el pulso se desacelere. Mientras que en la Copa, en los cuartos todo sigue siendo a una sola carta.

Los cuartos de final de la Copa del Rey

Y es precisamente en el choque ante el Atlético de Madrid de la Copa, ya que después toca rendir visita al Metropolitano en Liga, donde el Betis no quiere fallar. Tampoco ante el Valencia, pero hay un premio tan gordo en la competición del KO, que echar el resto en tu estadio ante uno de los poderosos del fútbol español, quien tampoco está en un momento dulce, puede suponer otro hito histórico en el Betis. Y ahí radica ese problema que puede padecer Pellegrini en las horas previas al duelo de Liga. Cómo lo afronta. Siempre dice públicamente que no mira más allá, pero ante el Feyenoord sólo hizo dos sustituciones porque no se fiaba de lo que pudiese ocurrir, con el equipo pidiendo la hora cuando le abandonaron las fuerzas. Reservar o ir con todo, pese al desgaste.

La sanción de Natan es la única decisión que le hace estar seguro de que debe quitar a su hombre más regular en la pareja de centrales. Valentín podría regresar al centro de la zaga para dar espacio a Ricardo, o apostar por la pareja española por dentro. A partir de ahí le tocará decidir. Aitor Ruibal ya está recuperado y será buen momento para que siga pujando desde el lateral derecho, a no ser que quiera reservar a Antony o Abde con la mirada puesta en el jueves. El brasileño confesó que estaba jugando con molestias en el pubis, pero sigue siendo decisivo. Él, como siempre, tiene la última palabra. Sus sensaciones mandan en estas circunstancias, mientras que Abde debe aprovechar esa inercia competitiva que suelen traer los futbolistas que compiten en la Copa África. Es su momento de marcar diferencias.

Dos partidos en cinco días en el estadio de la Cartuja tras vivir el pase como cuarto en la fase de liguilla europea. El bético está en días para soñar, no para hacer cuentas o pensar en un mercado que sigue abierto. Todo lo que pueda llegar mejorará al Betis. Mientras, toca seguir jugando y ganando.

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