
La rivalidad del futuro, entre Rafa Jódar y Joao Fonseca, tenía una primera parada en la tercera ronda del Mutua Madrid Open. El madrileño acabó con Fonseca y todo el cartel y fama que tiene detrás, con un 7-6(4), 4-6 y 6-1. El partido empezó a las 22.50 horas del domingo, a 10 minutos del límite establecido por la ATP para dar inicio los enfrentamientos oficiales.
Elena Rybakina y Qinwen Zheng jugaron al mejor de tres sets y retrasaron el espectáculo que había venido a ver todo el mundo. Mientras ellas jugaban, la central Manolo Santana estaba despoblada. A la que saltaron a la arena Jódar y Fonseca, se llenó en un visto y no visto.
Rafita volvió a ejercer de profeta en su tierra y ya está en los octavos del Masters 1000 de casa. Son 29 victorias en el curso que le catapultan al puesto 34, por delante de Denis Shapovalov. Está a una sola posición de ser cabeza de serie en el próximo Roland Garros.
Con set iguales, y cuando parecía que Fonseca iba de menos a más, el brasileño se llevó un correctivo de un rival generacional que recordará toda su vida.
Tanto le molestó perder, que rompió su raqueta en mil pedazos en el primer ‘break’ de la manga de desempate. Allí se le escapó el tren. Evitó, eso sí, el rosco.
Tercer español por ranking
Jódar, que era el 168 el 1 de enero, saldrá de Madrid como el tercer español en el ranking ATP, sólo por detrás de Carlos Alcaraz y Alejandro Davidovich.
En la cuarta ronda espera el checo Vit Kopriva, el 66 del mundo, y en el horizonte un atractivo test con Jannik Sinner. El italiano no se fía un pelo del español porque ha visto de lo que es capaz.
En coche hasta Chamartín
Bien entrada la madrugada, la nueva sensación del tenis mundial se fue con su padre y entrenador hacia el barrio de Chamartín donde está su casa y donde pernocta. Ha iniciado una contrarreloj para estar a tope con Kopriva.



