Aritz dice adiós: “Sigamos enseñando al mundo lo que es la Real; de parte de un realista, mil gracias”

Aritz Elustondo se despide de Anoeta y de la afición realista este domingo ante el Valencia, cuando recibirá la insignia de oro y brillantes del club también. Le quedará un partido más el sábado siguiente en Barcelona para cerrar su etapa, gloriosa, extensa e histórica, con su Real Sociedad. Así, el beasaindarra ha querido adelantarse al momento de la despedida con un vídeo de agradecimiento, un adiós de un realista. Lleno de emoción, mencionando a las personas más importantes y con mensajes muy importantes para el realismo.
“Me cuesta decir estas palabras pero son salidas del corazón. La Real ha sido y será mi familia y mi casa. ¿Quién me iba a decir que al pisar Zubieta con 12 años por primera vez iba a llegar hasta aquí? Y que me iba a sentir tan querido. Cuando debuté con 20 años también, ¿quién me iba a decir que iba a vivir todo lo vivido? Y que iba a conseguir lo conseguido con el equipo de mi vida. He sido feliz y me voy feliz. Entré como un niño y he podido crear una familia gracias a la Real. Y soy como soy por los valores y la personalidad que me han enseñado”, comenzó el bicampeón copero Aritz.
En los agradecimientos no quiso extenderse pero mencionó entre otros a su aita, al que perdió hace ya un tiempo y del que echa de menos “los abrazos de después de los partidos”. Destacó a Luki Iriarte por la confianza depositada en él al ficharle para Zubieta, a Imanol Alguacil y su staff por hacerle entender “cómo sentir y defender el escudo de la Real en cada lugar”. A Moyes, que fue quien le hizo debutar, por “cumplir el sueño de un niño”. Aunque el agradecimiento más emotivo fue para el psicólogo Ibarrondo, pieza fundamental para el vestuario. “No puedo olvidarme de ti, Ibarrondo. Si he defendido estos colores durante tanto tiempo ha sido gracias a ti también porque gestionar la emoción y el sentimiento no es nada fácil pero gracias a ti he convertido los momentos difíciles en momentos de aprendizaje. Por eso estoy tan agradecido a la vida y a la Real”, comentó Aritz.
No se iba a olvidar de los aficionados, a los que se dirigió directamente para pedirles algo. “Me voy feliz, no me dejo nada dentro. Quiero que sepáis que siempre lo he dejado todo para defender este equipo, tanto en el día a día como cuando me habéis podido ver jugar. A veces bien, otras veces no tan bien, pero con un único objetivo: defender con orgullo el escudo de la Real en todos los campos. Eso nos hace diferentes. Y los mensajes de cariño y agradecimiento que me habéis mandado, además del apoyo de tantos años, no se pueden agradecer con palabras. Hablo de vosotros, aficionados. Sigamos demostrando y enseñando en el mundo lo que es la Real y defendiendo al equipo en los momentos buenos y malos con orgullo”, dijo, antes de cerrar con un claro, “de parte de un realista, mil gracias”.




