La jubilación anticipada favorecería a un millar de camioneros

La incertidumbre vuelve a sobrevolar al sector del transporte en España, pendiente ahora de un nuevo marco regulatorio de alcance nacional que favorezca la jubilación anticipada de los profesionales sin penalización alguna.
Vencido el plazo marcado por el Gobierno central para tramitar esta cuestión, los representantes sindicales comienzan a mostrar su malestar. Sin conocer a ciencia cierta los movimientos que puedan plantearse, en Burgos los profesionales se mantienen a la espera de unos acontecimientos que se prevén de evolución lenta.
No se trata de una cuestión menor. Una rápida estimación apunta a que un millar de transportistas de la provincia se beneficiarían en el futuro más o menos cercano de esta medida. Eso significa que su aplicación afectaría de forma directa a cerca del 10% del total del trabajadores de la provincia, una cifra a tener en cuenta en una profesión cada vez más envejecida y, como ocurre en la mayoría de los perfiles laborales, con muchas dificultades para asegurar el relevo generacional.
Pedimos que se nos considere una profesión de riesgo porque las carreteras son peligrosas y a eso se añaden otros factores”
La aplicación de este nuevo marco tendría un gran impacto a corto y medio plazo. Desde Asebutra aguardan acontecimientos, si bien el responsable de la patronal es partidario de profundizar en otras alternativas para responder de manera eficaz a la «penosidad» que sufren transportistas con muchos años al volante y más de 6 millones de kilómetros recorridos a lo largo de su trayectoria.
Eduardo Rilova lo tiene claro. «No estoy en contra de lo que se plantea acerca de las jubilaciones, pero creo que habría que poner prioridades y para mí esa sería el reconocimiento de las enfermedades», explica.
El transportista subraya que este asunto es «más preocupante» debido al estado de salud que atraviesan muchos colegas de profesión. «Arrastran problemas como hipertensión, dolores lumbares, diabetes… hay mucha gente afectada», apunta Rilova, quien ve «complicado» que el asunto de la jubilación ahora en marcha pueda desbloquearse de manera positiva a corto plazo.
Si aportas seguridad jurídica al sector puede invitar a un joven a probar suerte porque sería un valor añadido”
En un sector que necesita chóferes, el escenario exige soluciones contundentes y estructurales para garantizar el correcto planteamiento de futuro. Rilova considera que, hasta ahora, el Gobierno está haciendo «caso omiso» a la reivindicación relacionada con la jubilación anticipada y poco invita a pensar en un cambio una vez expirado el plazo marcado.
Mientras tanto, un porcentaje de las plantillas en activo arrastran situaciones penosas porque «a partir de los 60 salen los problemas comolas pequeñas arritmias, las apneas del sueño o las hernias discales». «Todos tenemos problemillas que se pueden aguantar, pero con 62 o 63 años es preocupante que los chóferes lleven camiones de 44 toneladas si no están en las mejores condiciones», advierte el presidente de Asebutra.
Por eso, insiste en pedir que se considere a los transportistas «una profesión de riesgo» porque las carreteras «son peligrosas» y a eso se añaden otros factores añadidos como es la «tensión que genera la inseguridad por los robos».
Una persona enferma tiene unos coeficientes reductores que un tribunal médico puede determinar”
Tratar de raíz esos casos es, a su juicio, más urgente que definir un marco general sobre la jubilación. Y más con tantos detalles aún por tratar. «Lo que dijo el Gobierno es que tuviéramos un derecho a jubilarnos siempre y cuando lo pagáramos con un aumento en la base de cotización. ¿Quién paga eso? Por eso yo abogo por una justificación médica que también jubilaría a muchos profesionales», explica.
Y es que una persona enferma tiene unos coeficientes reductores que «puede determinar un tribunal médico». «No se trata de pedir barra libre, hablo de cosas sensatas que se pueden evaluar con un reconocimiento de las enfermedades», insiste Rilova. Un aspecto que también haría más atractivo al sector. «Si tú aportas seguridad jurídica, puedes invitar a un joven a probar suerte en el transporte porque sería un valor añadido», apunta.
Con estas premisas, la decisión acerca de determinar la capacidad de un profesional para seguir en su puesto de trabajo recaería sobre los facultativos con un reconocimiento médico «que teste la realidad del caso que están tratando». Para Rilova ese sería un avance importante porque aquellos que se ponen al volante saben «lo que es la tensión de tantas horas, atascos, el estado de las carreteras, la niebla o la inseguridad».
No estoy en contra de lo que se plantea de las jubilaciones, pero creo que hay que priorizar”




