“Como me entregues a mis hijos te entrego al tuyo”: la fuerte amenaza de El Chapo Guzmán a El Mencho por secuestrar y querer matar a sus hijos

El secuestro de Los Chapitos en 2016 marcó un quiebre en el cártel de Sinaloa y el crimen organizado en México. – (Anayeli Tapia/Infobae)
En agosto de 2016, el secuestro de Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán, conocidos como Los Chapitos e hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, marcó un punto de inflexión dentro del crimen organizado en México.
Un comando armado irrumpió en el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta, Jalisco, durante la celebración de un cumpleaños, y se llevó por la fuerza a seis hombres del grupo, entre ellos a los dos herederos del cártel de Sinaloa.
La acción fue atribuida a una coalición de intereses que incluía a El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y a sectores internos rivales del cártel fundado por El Chapo, como el círculo de Dámaso López Núñez “El Licenciado” y su hijo Dámaso López Serrano “El Mini Lic”. La información filtrada por el propio Mini Lic indica que el objetivo no era pedir rescate ni infundir miedo, sino ejecutar a los Chapitos: “Los levantaron para matarlos. Esa era la consigna. No era por dinero, no era por un susto, era para matarlos”, declaró en entrevista para una revista nacional.
Construyó su poder desde el silencio, la violencia y una red de lealtades forjadas con miedo. Su perfil, según especialistas, combina cálculo frío y brutalidad como pocas veces se ha visto en el narco mexicano. (Anayeli Tapia/Infobae)
La tensión al interior del cártel ya era palpable desde la detención de El Chapo. El Licenciado, antiguo hombre de confianza de Guzmán Loera, recibió mediante una carta la encomienda de cuidar a los hijos del capo y compartir el control de los recursos.
Sin embargo, la ruptura pronto se hizo evidente. Según una carta atribuida a los Chapitos, Dámaso López habría intentado emboscarlos en una reunión pactada para febrero de 2017, lo que derivó en enfrentamientos armados y una huida a pie por la sierra.
Mientras tanto, la presencia del CJNG en Jalisco y la advertencia de El Mencho para que los Chapitos no irrumpieran en su territorio se ignoró deliberadamente, lo que desencadenó el secuestro. A pesar de contar con al menos 16 escoltas, el comando rival, compuesto por cerca de 50 hombres, logró someterlos y sustraerlos del restaurante.
La intervención de El Mayo Zambada evitó una guerra abierta entre el cártel de Sinaloa y el CJNG tras el secuestro en Puerto Vallarta. (Jovani Pérez | Infobae México)
La liberación de los Chapitos fue resultado de una compleja negociación. Aún desde prisión, Joaquín Guzmán Loera movió sus influencias para presionar a sus rivales. Según el relato de Mini Lic, El Chapo logró que “agarraran al Menchito” (hijo de El Mencho, que estaba preso en ese momento) y transmitió un mensaje directo: “A como tú me entregues a mis hijos, yo te entrego al tuyo”. Esta maniobra de presión obligó a elevar las negociaciones a un nivel donde la supervivencia de los principales herederos del cártel dependía de la voluntad de sus enemigos.
El episodio no solo evidenció la fragilidad interna del cártel de Sinaloa, sino también la capacidad de Guzmán para mantener cierto control desde la cárcel.
La intervención de otros líderes, como Ismael “El Mayo” Zambada, fue clave para mediar y evitar una masacre que habría precipitado una guerra de consecuencias incalculables entre los dos cárteles más poderosos del país.
El legado del secuestro de 2016 profundizó la desconfianza y alimentó la violencia entre facciones rivales del narcotráfico en México. – (Fotoarte: Steve Allen)
El episodio de agosto de 2016 consolidó a Los Chapitos como una célula autónoma y despiadada dentro del cártel, acelerando la fragmentación del liderazgo tras la captura definitiva de El Chapo.
La intervención de líderes como El Mayo Zambada, que logró mediar para salvar a los hijos de su socio, impidió que el secuestro se convirtiera en el detonante de una guerra abierta entre Sinaloa y Jalisco.
Una guerra cuyas consecuencias, según diversas fuentes, podrían haber sido una de las más sangrientas.



